miércoles, 1 de noviembre de 2017

El eclipse lunar y las luces del alba – Fin de gira. Madrid. 2017

Crónica del último concierto de la Gira Nocturnal . 28/10/17


Crónica e imagen: @LauA87

Hay que ver cómo un par de minutos lo pueden cambiar todo, cómo un impulso de una noche de verano puede llegar a materializarse en un plan que sale a la perfección. En la mitad del concierto que daba el grupo en la bilbaína Aste Nagusia, el 20 de agosto de 2017, decidimos que había que estar en Madrid, desde la incertidumbre de ver cómo podríamos cuadrar el viaje en la agenda. Al cabo de unos días, un par de clicks nos proporcionarían el pasaporte para el fin de gira con la esperanza de que no se nos torcieran los planes. Y el día 28 de octubre a las 8 de la mañana nos subíamos a un autobús rumbo a Madrid.

Es difícil escribir sobre un concierto tan singular como éste, hay sensaciones que no se pueden poner sobre papel. Lo pone más complicado todavía el haber acudido a otros tres conciertos de la misma gira (dos veces en Bilbao y una en Vitoria), porque te vas quedando sin la posibilidad de contar cosas y no parecer redundante. Y el monte Everest llega cuando sabes que vas a hablar sobre una era que ya ha terminado y que ha puesto en claro de una vez por todas que ese grupo que empezó hace dos décadas a hacer música ya es historia de la música en español, por méritos propios. Un grupo tan único en su forma de ver y hacer música que no tiene comparativa posible con nadie que se dedique al oficio en el país.

La velada se presentía especial y eso se constató nada más poner un pie en el Wizink Center, a eso de las 9 de la noche. La agitación se palpaba en el recinto, estalló en cuanto sonó 'All Tomorrow's Parties' y se mantuvo muy alta durante casi todo el concierto. El sonido era espectacular, el nivel técnico perfecto y la energía que desprendía Eva, estratosférica. Estuvo soberbia durante toda la noche, una vez más. Se notaban la ilusión y las ganas en toda la banda y cumplieron con creces. Disfrutar de su sonido es un gustazo. ¿Qué decir de la escenografía? Cuidada, versátil y elegante, impactante pero sin quitarle protagonismo a lo que verdaderamente importa, la música.

Escuchar los clásicos en un ambiente como este pone los pelos de punta. Ver a 15.000 personas que no se conocen de nada emocionándose al escuchar la misma canción, las mismas palabras, es algo alucinante. Creo que una de las cosas más bonitas de este mundo es ver a la gente unida gracias a la magia de la música. Me parece algo tan excepcional y necesario que me conmueve hasta las lágrimas. Lágrimas que logré contener pensando que aquello era una fiesta y que lo de llorar, para otro día.

¡Madre mía, qué locura de público! No podía olvidarme de mencionarlo. Entregadísimo durante todo el concierto, haciendo que lo que sucedía sobre el escenario fuera todavía más alucinante y creando hacia el final un momento mágico e irrepetible gracias a palos de luz y linternas de móviles. Un saludo y un abrazo tanto a las cabezas pensantes y organizadoras detrás de la sorpresa como a todos los cómplices que participaron. Fue precioso.

Se acabó, porque en algún momento tenía que terminar. Pero de otra manera a la gira le podría quedar cuerda para rato. Ha sido un lujo y quizás haya sido la gira que más he disfrutado porque, por carambolas del destino, ha sido la gira a la que más veces he podido acudir, incluyendo un acústico que jamás pensé que fuera a tener la suerte de presenciar. Y para mí, siendo 'Nocturnal' uno de los tres discos de la banda que considero indispensables, ha sido todo un privilegio. O mejor, un sueño. Quizá más adelante aparezca la nostalgia porque ha llegado el final de una época espectacular en lo musical, aunque no soy muy dada a mirar al pasado, pero hoy sólo siento alegría de haber estado presente en el emocionante fin de gira, una alegría que coexiste con la expectación y la ilusión de descubrir lo que vendrá después.

Por noches como ésta no pesan los kilómetros ni los madrugones. Una noche absolutamente inolvidable, por todo. Por las canciones, por supuesto, pero también por lo que las rodeaba. Verdaderamente ha sido un homenaje mutuo entre grupo y audiencia, lleno de cariño. Había un ambiente inmejorable que casi te hacía flotar. Repetiría la experiencia una y mil veces. Saber que ha quedado grabado para la posteridad es un aliciente de primera.

Esta es la parte de la crónica de la fan fatal que se iría hasta la Antártida a verles. La crónica de la melómana pura y dura que sigue es ligeramente diferente.

Y es que hay que decir que la primera mitad del concierto fue brillante, potente, eléctrica y fluida. Una brutalidad, una apisonadora a la que no se le puede poner ni una sola pega porque no tiene réplica posible. Sin embargo, la segunda mitad estuvo descompensada y fue un tanto inconsistente, lastrada por el acústico y la presencia de algún tema más que cuestionable. En el balance final queda un concierto muy sólido salpicado por un par de patinazos que le hicieron perder comba e interés momentáneamente.

De la primera mitad, por no repertirme ni extenderme demasiado porque habría que destacarlo todo, sólo diré que sin ninguna duda el tramo que comprende '500 vidas', 'Estrella de mar' y 'Noche de cuchillos' se ha coronado una vez más como lo mejor del concierto. Vivirlo en directo es entrar en otra dimensión. Unos momentos musicales de altura vertiginosa entre muchos gigantes. Tambien hay que subrayar 'El universo sobre mí', que con el paso de los años ha ido ganando un poso muy importante en directo. Nunca me dijo mucho, pero la energía que ha mostrado durante esta gira me ha hecho replantearme su valía. He notado tensión y fuerza, y eso me gusta. Reconciliación, no sé si parcial o total, en toda regla. Y la versión de 2017 ha beneficiado a 'La niebla' una barbaridad, muy lograda. He hablado en otras ocasiones de todos los temas largo y tendido, así que por concretar y resumir, voy a obviarlos esta vez.

A la pócima de la segunda mitad le faltó, o le sobró, algún ingrediente para llegar a cautivar como lo hizo la primera, aunque no por ello estuviera exenta de grandes momentos. Eva y Juan se quedan solos en el escenario. Se intuye tramo acústico, y este grupo deslumbra en ese formato. Pero lo estrictamente acústico es para lugares más recogidos, en un recinto de grandes dimensiones tiene papeletas para quedar desangelado. La gran sorpresa de la noche, por lo menos para mí, fue precisamente la primera canción en acústico, 'Un día más', una de mis favoritas desde hace tres lustros y el que me parece que es el mayor acierto de su primer álbum. Escucharla en directo siempre me alegra y la verdad es que les quedó una interpretación rotunda y contundente. Antes de tocarla, recuerdan sus inicios en las salas de conciertos de Madrid. La segunda fue 'Salta', con dedicatoria para los niños que se encontraran entre el público, que no guarda más trascendencia que escuchar la impecable voz de Eva retumbar por todos los rincones del Wizink Center. Probablemente no me haya acercado a esta canción en una década y la conclusión a la que llegué fue que puedo pasar otra década sin acordarme de ella.

El paréntesis acústico enfría al público y a pesar de la inmediata aparición de 'Moriría por vos' y 'Cómo hablar', dos grandes temas que además son infalibles para recuperar la atención del espectador más transversal, se tarda otro par de temas más en volver a cogerle totalmente el pulso a un concierto que hasta entonces iba sobre ruedas. 'La ciudad maldita' y 'Hoy es el principio del final' son dos monumentos a la música que suenan mientras parece que la cosa se va calentando de nuevo definitivamente.

La siguiente en la lista es la tristemente inevitable 'Marta, Sebas, Guille y los demás' en la que lo único destacable es lo que siempre ha destacado: esa armónica que suena como un trueno. Lo curioso es que son tan grandes que hasta su peor tema sobrevive al paso del tiempo manteniendo una débil compostura en directo, pero compostura al fin y al cabo. No aporta nada, pero por lo menos no suena a debacle. Y la gente lo disfruta. El pabellón entra en una suerte de locura colectiva y orgía de coros mientras nosotras nos tomamos un merecido descanso para nuestras cuerdas vocales y comentamos alguna jugada. Yo jamás le he visto atractivo alguno a la canción y no entiendo la euforia que provoca, quienes me acompañaban esa noche tampoco, pero ahí queda eso.

Con el concierto ya plenamente encarrilado de nuevo aparece un desatino, 'Chatarra'. Matizo, es un desatino en la nueva versión que sonó. La original es formidable y funciona como un reloj. Puede que el cambio fuera totalmente innecesario, pero la idea en sí no era descabellada, por letra y ritmo el tema se puede prestar a una lectura más discotequera. El problema es que nunca llega a despegar del todo y que se echan de menos muchos matices, que pierde intensidad y significado. En concierto queda resultona, pero nada más. Si la vives en directo se llega a disfrutar, por supuesto, pero en cualquier otro contexto tiene todas las de perder, con lo cual no le veo mucha razón de ser a la 'Chatarra 2.0'.

La enorme 'Hacia lo salvaje' amanece certera, potente y recia para despedir el cuerpo principal del concierto como se merece, con un tema memorable en una versión extendida y explosiva. Sólo quedan los bises, que son maravilla tras maravilla, pero ya prácticamente sin el componente extático que nos ha acompañado durante casi todo el concierto, decantándose la balanza por una sinuosa, intensa, elegante y muy acertada sobriedad que llega de la mano de 'En el tiempo equivocado', 'Llévame muy lejos', 'Sin ti no soy nada' y 'Nadie nos recordará'. Especialmente emotivo fue ver a un montón de personas alumbrando la espléndida interpretación de 'En el tiempo equivocado' con las linternas de sus móviles y demás utensilios tecnológicos, convirtiendo el Wizink Center en un mar de luciérnagas. Una imagen que quedará grabada en mis retinas para siempre.

Antes del tema final, Eva lee los nombres de la gente que está entre bambalinas trabajando para que todo salga perfecto y reconociendo su necesaria labor. Estos detalles les hacen aún más grandes de lo que ya son. Y entonces sí, es la última. La cada vez más redonda 'Nadie nos recordará' despide el concierto y una gira para recordar. Un último gesto lleno de mimo para decir adiós es la guinda del pastel: suena 'El final' por los altavoces y una lágrima quiere asomarse de nuevo. No la dejo. "…llega la despedida, pero sigue la vida…" Y así debe ser. ¡Nos vemos en la próxima gira!

Setlist:
1. Obertura / Unas veces se gana y otras se pierde
2. Revolución
3. Kamikaze
4. Salir corriendo
5. No sé qué hacer con mi vida
6. Nocturnal
7. Lo que nos mantiene unidos
8. Cuando suba la marea
9. Días de verano
10. El universo sobre mi
11. 500 vidas
12. Estrella de mar
13. Noche de cuchillos
14. La niebla
15. Un día más (acústico)
16. Salta (acústico)
17. Moriría por vos
18. Cómo hablar
19. La ciudad maldita
20. Hoy es el principio del final
21. Marta, Sebas, Guille y los demás
22. Chatarra
23. Hacia lo salvaje
Bis:
24. En el tiempo equivocado
25. Llévame muy lejos
26. Sin tí no soy nada
Bis II:
27. Nadie nos recordará

miércoles, 20 de septiembre de 2017

LA NOCHE QUE NADIE OLVIDARÁ. AMARAL EN SEVILLA (14/09/17)

Volver al CAAC de Sevilla siempre me produce una mezcla extraña de nostalgia y felicidad. Gracias a Amaral, en ese lugar he vivido momentos que guardo en mi corazón para siempre. Tras media gira “persiguiéndoles” de ciudad en ciudad, esta vez estoy “en casa”, aunque en realidad, así es como Amaral hacen sentir a sus seguidores siempre, cuando nos abren ese universo paralelo lleno de estrellas y constelaciones. Un refugio en otra dimensión.
Suena la Velvet y ya se palpan los nervios mientras coreamos el “All tomorrow’s parties”. El grupo va saliendo al escenario, arropados por un estallido de gritos y aplausos. Arranca el concierto con Obertura y su luna creciente dando paso a “Unas veces se gana y otras se pierde”. “Revolución” y “Kamikaze” hacen enloquecer al público. Uno de los muchos momentos simpáticos de la noche se produjo cuando se encienden las luces naranjas y mi amiga y yo canturreamos: “Días de verano, Días de verano, Días de verano” y vemos a Eva reír con nuestra emoción. El público responde con el mismo entusiasmo que nosotras; palmas y coros arrolladores acompañan los ritmos tan andaluces de este himno de nuestra adolescencia.
Los momentos de desenfreno vinieron patrocinados por “Lo que nos mantiene unidos”, “500 Vidas” y la nueva y más electrónica versión de “Chatarra”, donde Eva sale a perder la cabeza, a sacarla de fiesta y a volverse loquita de atar. Su elegante vestido vaporoso aporta más vida al espectáculo y oportunidades únicas para conseguir la foto del siglo. Y por supuesto, mi momento favorito de todo concierto de Amaral: “No sé qué hacer con mi vida”. Aviso a los asistentes (amigos la gran mayoría porque esta vez jugamos en casa) que “lo siento, con esta me vuelvo loca” en lo que suenan los potentes riffs de la intro. La locura colectiva se desata cuando Eva entona el “Mírala”, y todos respondemos a gritos “¡¡¡ESTA ES TU NIÑA!!!”. Una bellísima intro con theremin abre “Estrella De Mar”, culminando así la parte dance-psicodélica del concierto; porque los sintetizadores y sonidos electrónicos ya venían casi desde el principio de los tiempos. El “sonido Amaral” en todas sus variantes.  
Se produce un bellísimo contraste cuando entra la parte acústica con “La Niebla” y “Moriría por vos”, aclamada y coreada con entusiasmo por todos los asistentes. Las ovaciones no cesan durante todo el concierto. “La Ciudad Maldita” nos pone los vellos de punta; un capítulo negro de nuestra Historia narrado con una belleza sobrecogedora e interpretado con gran ímpetu y solemnidad. No nos da tiempo a reponernos; justo empieza “Hoy es el principio del final”, otra de las imprescindibles, mezcla de euforia y emoción a flor de piel. Eva abarca el escenario de punta a punta para conectar con todo el público y saltamos como locos, y gritamos, y se nos escapa alguna que otra lagrimilla por la emoción, a pesar de que acabamos de prometer que no íbamos a llorar. Cierran la primera parte del concierto con la épica “Hacia lo salvaje” y su impresionante éxtasis final, que la hace alcanzar lo sublime. Tremendo el punteo final que se marca Juan, sus dedos parecen de plastilina. El cierre es una lucha de titanes a las guitarras y bajo.
El primer encore se abre casi a oscuras; Iluminada solo por un foco desde arriba que le da el aspecto de un ángel, y solo acompañada por los teclados, Eva comienza a cantar la solemne “En el tiempo equivocado”. La excelente entrada de Toni Toledo a la batería hace que el público estalle en aplausos y ovaciones. Es pura magia. Se nos secan las lágrimas con los potentes riffs de guitarra que abren “Llévame muy lejos”, donde Eva acaba por los suelos – se tumba boca abajo y casi se toca los hombros con los talones. Se le escapa una risilla y se pone de pie de un salto sin flexionar las rodillas; flexibility on point. El público se entrega al máximo con una sobrecogedora “Sin ti no soy nada”, cuyos bellísimos arreglos permiten a Eva hacer un magistral despliegue de registros y técnica.

Suenan los primeros acordes de “Nadie nos recordará” y viene el guarda de seguridad cargado de globos plateados en forma de estrella. ¡SORPRESA! Qué difícil ha sido organizarlo todo sin que os dierais cuenta, sobre todo porque casi nos pilláis “con el carrito del helado” mientras inflábamos los globos durante la prueba de sonido. Eva baila con esa luna que crecía al principio del concierto y que ahora va menguando mientras ondeamos los globos para dejarlos volar al final, envueltos en ese universo de estrellas del que no queremos salir. Eso de que “nadie les recordará” nos sonaba un poco a antítesis, pues esta noche será imposible de olvidar para nosotros. 

Publicado por Cristy Sevilla...

La banda de Amaral al completo en el final del concierto. Foto: Cristy Sevilla

lunes, 14 de agosto de 2017

SI ME PIDES UN DESEO, DETENER EL TIEMPO. CONCIERTO ACÚSTICO DE AMARAL EN SEVILLA (19/07/17)

Aún no había empezado a sonar el “All Tomorrow’s Parties” cuando supe que aquel  19 de julio sería sin duda el encuentro más íntimo, más mágico y más especial que he tenido la suerte de vivir con AmaralCon unas vistas impresionantes a esta ciudad que tanto amo, Juan y Eva se disponían a desnudar sus canciones con el único acompañamiento de sus guitarras acústicas, maracas y armónica, y la templanza y solemnidad de esa inigualable voz.  
Abrieron la noche con las versiones solares de “Lo que nos mantiene unidos”, “Unas veces se gana y otras se pierde” y una poderosa “Kamikaze” que desnudas de batería y guitarras eléctricas, fueron una exquisita muestra de la bellísima lírica que caracteriza cada verso de las canciones de Amaral, y del increíble rango de registros a los que puede llegar la voz de Eva (lo de esta niña no es de este mundo). Mientras, caía el atardecer más hermoso que ha visto Sevilla en muchos años. No faltaron esas miradas, comentarios y bromas entre Eva y Juan, y entre ellos y el público, que tanto nos gustan. Qué mágico es ver tanta conexión, tanta complicidad que hace que todo funcione, y qué suerte formar parte de algo tan hermoso. 
Y entonces les vi tocar "Salir Corriendo"; Juan y Eva conquistaban la ciudad desde las alturas, y la azotea del Hotel Inglaterra dejó de ser el Hotel Inglaterra, y dejó de ser 2017 para trasportarnos a 2002, a aquella azotea de aquel videoclip que tantas veces vi en Música Sí. Jamás podría imaginar que un vídeo que me impactó tanto, con el que he llorado, aprendido y soñado tantas veces, durante tantos años, se reproduciría en directo ante mis ojos. Creía que en este concierto cumpliría el sueño de ver a Amaral en el escenario más bello de mi ciudad, pero estaba cumpliendo el sueño que tantas veces soñé a los 12 años, cuando no sabía que hay personas tan maravillosas que se encargan de cumplir tus sueños más imposibles. No tengo palabras para describir los sentimientos y la emoción que sentí en ese momento, y en cada momento en que lo recuerdo. 
Continuó esta montaña rusa de emociones con “Llévame Muy Lejos” y el que sería sólo el primer salto del escenario de Eva para acercarse aún más a su público, que la miraban con los ojos cargados de ilusión. Uno de los grandes momentos de la noche (y de cualquier noche de concierto amaralero) fue “Nocturnal”, canción que para mí está hecha para el formato acústico porque es poesía, porque es magia, porque es delicadeza en los bellísimos punteos que se marca Juan con su inseparable Guild de 12 cuerdas; es locura y descontrol, y a su vez, sentimiento y emoción en estado puro. 
Caía la noche con una soberbia “Hacia Lo Salvaje” y su apoteósico final, y nos estaban quitando la vida con “Cómo Hablar” o “Cuando suba la marea” para devolvérnosla con una eufórica “Revolución”Eva animó a Juan a hacerla “unplugged” y, guitarra y micro en mano, bajaron del escenario para tocar entre el público, que aunque al principio parecían paralizados por el respeto y la emoción, acabaron acompañándoles con palmas y a voz en grito. Realmente era el día de la Revolución, no habíamos vivido nada igual.  

“El Universo sobre mí”, que tuvo momentos simpáticos como unas improvisaciones vocales de Eva en el puente o el olvido (momentáneo) de su armónica, precedió a uno de los grandes (¿cuántas veces he dicho esto ya?) momentos de la noche: la versión acústica de “Chatarra”. Porque nos encanta la versión original, nos encanta la versión solar, y nos encanta volvernos loquísimos en directo con la versión electrónica, pero, ¿acaso hay algo más bonito que Juan y Eva sentados a un metro de ti cantando sentimientos tan puros con tanta verdad? ¿Acaso lo hay? Y si lo hay, no quiero saberlo. 
Y no nos lo esperábamos, pero aún teníamos una sorpresa más y fue “Nadie Nos Recordará”, y mientras Eva bailaba con la luna (la de Sevilla), coreábamos incesantes ese “oh oh oh oh ooooooh del final, porque sabíamos que esto se acababa, pero no lo haría mientras siguiéramos cantando…y nos negábamos a salir de ese universo paralelo, de ese refugio en otra dimensión que ellos han creado para nosotros. Juan y Eva bajaron una vez más del escenario para despedirse de aquellas 100 personas que aplaudían con lágrimas en los ojos mientras sonaba “Moon River”. Hora de volver a la realidad, pero cuando la música te toca el corazón de esa forma, es difícil creer en otra realidad. Durante días no pude hablar de esta noche sin emocionarme, y no creo que ningún día pueda. Si mi yo pre-adolescente de 2002 lo hubiera sabido...  
Eva y Juan durante su actuación... Foto de Cristy Sevilla

Dicen Amaral: “Si me pides un deseo, detener el tiempo”. Y aunque no sea posible detenerlo, es bonito comprobar que por mucho tiempo que pase, lo esencial siempre permanece.

Escrito y vivido por Cristy Sevilla...

viernes, 24 de febrero de 2017

Amaral grabará un disco en directo de la Gira Nocturnal

Ayer se anunció por fin una noticia que ya habían adelantado Eva y Juan en algunas entrevistas, pero de la que se esperaba la confirmación oficial.

Hablamos de la grabación de un disco en directo de la gran gira que ha llevado y aún lleva a cabo la banda y el gran equipo técnico que les ha acompañado durante 2016 y 2017. Concretamente, del show que pondrá punto y final en España, y suponemos que en todo el mundo, aunque eso no lo sabemos al 100%, a la Gira Nocturnal, la cual arrancó en marzo del año pasado en Buenos Aires, y les ha llevado por muchas ciudades de Latinoamérica, Europa y sobretodo España. 

La cita es el próximo 28 de octubre en el Palacio de los Deportes de Madrid, cuyo nuevo nombre no es necesario nombrar. Las entradas estarán disponibles a partir del próximo viernes, 3 de marzo, a las 09:00 de la mañana (hora peninsular española).



Noticia oficial: amaral.es

lunes, 13 de febrero de 2017

Amaral participa en el concierto de "Volem acollir"

Eva y Juan estuvieron este sábado en el Palau Sant Jordi de Barcelona, dónde tuvo lugar el concierto solidario organizado por "Volem acollir" por las personas refugiadas. Se realizaron distintas actuaciones musicales, junto a varios discursos reivindicativos. Amaral acompañó a la banda Sopa de Cabra, tocando "Camins", tema que ya versionó el dúo maño en su momento.


sábado, 11 de febrero de 2017

Amaral en concierto desde Bristol. Gira Nocturnal

El canal TributingSongs ha subido a You Tube el show que ofreció la banda Amaral en el barco Thekla, en Bristol (Reino Unido), el día 6 de enero. Fue uno de los conciertos de la gira europea que el grupo está realizando.



Setlist:

1. Unas veces se gana y otras se pierde

2. Revolución


3. Kamikaze


4. Salir corriendo

5. No sé que hacer con mi vida

6. Nocturnal

7. Lo que nos mantiene unidos

8. El universo sobre mí

9. 500 vidas

10. Estrella de mar

11. Noche de cuchillos

12. Moriría por vos

13. Cómo hablar

14. La ciudad maldita

15. Hoy es el principio del final

16. Marta, Sebas, Guille y los demás (Fragmento)

17. Cuando suba la marea

18. Días de verano

19. Cazador

20. Hacia lo salvaje

Bis:

21. En el tiempo equivocado

22. Llévame muy lejos

23. Sin ti no soy nada


Bis 2:

24. Nadie nos recordará

domingo, 5 de febrero de 2017

Amaral participará en La Noche de Cadena 100

Recientemente se ha sabido que Amaral formará parte del cartel del concierto de Cadena 100, en el que celebra su 25 aniversario. Hasta el momento se conocen los nombres de La Oreja de Van Gogh, Melendi, David Bisbal y Vanesa Martín, además de Amaral. Quedan 3 artistas/grupos por desvelar.

El show tendrá lugar el próximo 25 de marzo en el Palacio de Deportes de Madrid, y los beneficios del evento serán destinados a Manos Unidos. Al parecer, las entradas ya se han agotado. Os informaremos si se emite en directo en streaming o por televisión en cuanto lo sepamos.



Más información: Cadena 100